¡VAMOS A ENCONTRAR A NUESTRO PERRO!
Jesús Guzmán Ortega
La actitud que todo amante de los perros debe mantener cuando
decide ser acompañado parte de su vida por "el mejor amigo del hombre", suscita
algunas preguntas del todo necesarias y de entre las cuales, vamos a responder
aquellas que son imprescindibles para establecer una adecuada y larga
convivencia con nuestro amigo.
LA RAZA ¿Qué tamaño?
El tamaño del perro que seleccionemos debería regirse por los
siguientes criterios:
Entorno.- En un apartamento de la gran ciudad, el tamaño se
hará notar en el espacio vital que permanentemente ocupa el perro, es decir,
tanto en casa, como en el ascensor , en las aceras o en medios de
transporte. Incluso el tamaño de las heces, viene condicionados por su
corpulencia.
Dedicación.- Si bien, generalmente un perro de tamaño
pequeño es notablemente más activo que el de talla grande, esta misma condición,
es la que obliga al dueño del perro de talla grande a efectuar largos paseos que
mantengan a su perro en perfectas condiciones físicas y psíquicas.
"Una correcta relación del perro con el entorno del que percibe
olores, ruidos y demás sensaciones, unido a la debida expansión física, suponen
una inagotable fuente de equilibrio psíquico en el perro".
Respecto al guía.- El peso ideal del perro, debe
corresponderse con la mitad del peso de la persona que habitualmente lo
manipula. Esta regla deberíamos aplicarla en los perros que guiaremos con la
correa, no así lógicamente en aquellos que estarán en una finca, libres y a los
cuales ocasionalmente tendremos que retener.
¿Qué pelo?
Pelo largo.- Ideal para perros que pasarán la mayor parte
del tiempo en el exterior. Este tipo de pelo les protege tanto del frío como del
calor. Para lugares inclementes, húmedos, fríos o lluviosos deberán contar con
subpelo.
El pelo interior o subpelo, garantiza que la humedad no llegue a tomar
contacto con la piel del perro. De esta forma aunque el pelo exterior esté
mojado, el perro se encuentra "seco". Así, se evitan enfriamientos e incluso
congelaciones.
Algunos clubes de raza, como el del Pastor Alemán, han establecido en el
estándar de la raza, que los individuos con el pelo largo(tendentes a la
ausencia del subpelo) no podrán constar en el libro de orígenes(no obtendrán la
documentación o pedigrí).
El pelo largo necesita ser cepillado con frecuencia y en
periodos de muda, a diario.
Un inconveniente añadido y no exento de importancia, es la
notable presencia de este tipo de pelo en el momento de la muda,
esparciéndose por todas partes, casa, coche, jardín y demás espacios transitados
por el perro. No es que con el pelo corto deje de ocurrir esto, sino que en el
pelo largo se nota más.
Pelo corto.- Es el adecuado para perros que vivirán en el
interior y no estarán expuestos más de lo razonable a las inclemencias del
tiempo. Entrar a casa o al coche con un perro de pelo corto tras un paseo bajo
la lluvia, nada tiene que ver con las consecuencias que acarrea hacerlo con otro
de pelo largo.
Por otra parte, los cuidados se reducen notablemente y por
tanto el tiempo que tenemos que dedicar a esta tarea.
¿Qué relación tendrá con el grupo?
El tiempo que le podamos dedicar a nuestro amigo debe contar en
el momento de elegir. Cada individuo tiene unas necesidades distintas pero nos
atreveremos a tomar la referencia de la raza a modo orientativo.
Razas de pastoreo y caza.- Muy adaptables a cualquier
situación ambiental y altamente gregarias, por tanto individuos muy necesitados
de integración al grupo(familiar o de otros perros) Ideales para dueños que
puedan compartir mucho tiempo con su perro.
Razas de defensa.- Nos referiremos a aquellas como Bóxer,
Dobermann, Pastor Alemán, Pastor Belga u otras de similares características que
han sido seleccionados por sus cualidades como acompañantes y protectores del
guía. Excluimos a los perros de guarda tipo moloso y que en muchos casos
manifiestan una escasa actividad mental.
Los individuos de estas razas suelen ser muy gregarios, pero su
alta actividad psíquica e instinto de protección permite que puedan pasar largos
periodos en el exterior observando lo que ocurre a su alrededor. No obstante,
necesitan pasear y jugar con su amo siempre que se presente la oportunidad.
Desaconsejados rotundamente como perros de chenil o perrera.
Los perros con una elevada actividad psíquica, como las razas mencionadas,
acusan sensiblemente el confinamiento en perreras de dimensiones reducidas, sin
observación de un entorno animado o sin expectativas de actividad con su dueño o
grupo. Se llegan a producir conductas anómalas, estereotipadas o comportamientos
neuróticos.
Razas de Guarda.- Consideramos en este apartado a los
individuos de las razas cuya selección se encamina a la vigilancia de recintos o
bienes. Molosos, molosoides y aquellos que por sus cualidades de aspecto
disuasorio, tamaño o capacidad han sido seleccionados para estos fines.
Incluiremos en este apartado, Rottweiler, Mastines y Dogos.
Salvo excepciones, suelen ser perros con una escasa actividad
mental. Esto añadido a su independencia del grupo les convierte en adaptados
para vivir en relativa soledad.
A ciertas razas se les añade la característica "de cadena", llegando en
algunos casos como en el del mastín Napolitano a tener un cuerpo
aparentemente adaptado a esta circunstancia.
¿Necesitamos alguna utilidad canina?
Ciertamente en el caso de necesitar que el perro que buscamos
pueda desarrollar alguna tarea, tendremos en cuenta que sea lo más adaptado
posible al fin que buscamos.
Obviamos la utilidad de compañía, porque aun siendo
importantísima, el perro, salvo raras excepciones, es intrínsecamente gregario y
por tanto necesitado de estar integrado en un grupo.
Utilidad de guarda o defensa.- Escogeremos individuos de
líneas de cría seleccionadas para este fin. De manera que el criador solo tenga
como criterio añadido al de buena salud el de escoger como reproductores a los
individuos mejor adaptados a la utilidad.
La regla de oro en la crianza de perros de utilidad es la de priorizar sin
concesiones y en el siguiente orden:
- SALUD
- CARÁCTER(cualidades psíquicas para la utilidad)
- BELLEZA
Si alteramos este orden, aumentamos los obstáculos para conseguir el fin,
siendo posible la invalidez para el mismo e incluso alteraciones indeseadas del
comportamiento.
Utilidad Terapéutica.- En ocasiones, es necesario que un
perro se convierta en el desencadenante de un cambio de actitud en una persona o
grupo de personas.
Es en ancianos, niños con problemas de lenguaje o comunicación,
limitaciones psíquicas o físicas, enfermos terminales, presos, personas que
viven aisladas, etc. donde el perro ha demostrado su validez terapéutica.
La adquisición de un perro de terapias debe ir avalada por un
comportamiento equilibrado y nada dominante hacia el humano. Con preferencia a
perros de un alto instinto lúdico. Por supuesto es conveniente aconsejarse por
profesionales en el ámbito sanitario y canino. Existen asociaciones en varios
países del mundo, que pueden prestar una valiosa colaboración en determinados
casos terapéuticos.
¿Cohabitará con niños?
Los niños representan para un perro mentalmente sano el
equivalente al cachorro. Por esta comparativa, el cachorro es un elemento con
ciertos privilegios de los que relacionamos a continuación los más
importantes.
- Cualquier actividad molesta del cachorro para con el adulto es permitida. A lo sumo, se puede corregir por este pero sin causar daño físico.
- La alimentación por la regurgitación es un acto reflejo que el cachorro despierta en el adulto mediante el lamido en la comisura de los labios.
- El adulto debe respetar la distancia de seguridad mientras el cachorro se alimenta.
Estos son algunos de los privilegios del cachorro respecto al
resto de adultos. Queremos señalarlos a modo de ejemplo y a fin de establecer
una reflexión sobre el comportamiento de algunos perros adultos hacia los
niños.
El perro adulto que no tolera a los niños en general o que
incluso los agrede, presenta una disfunción tal que debe hacer al propietario
considerar el sacrificio del animal.
Aunque esto sea terrible, no podemos dar ninguna oportunidad a
que ocurra un accidente, que en algunos casos puede significar la muerte del
niño.
Nada tiene que ver en las agresiones a niños, que el perro sea agresivo en
otros aspectos. Por ejemplo, los perros policía o de seguridad son seleccionados
entre individuos tolerantes con los niños. Esto es un indicativo de estabilidad
y seguridad en el carácter. Casi siempre, el perro que muerde a un niño, no es
capaz de hacerlo a un adulto que se le enfrenta.
Por tanto cuando el perro conviva con niños, intentaremos
seleccionarlo entre individuos que sean tolerantes con los cachorros o que no
sean asustadizos con los humanos.
Cuanto más seguro y estable sea el carácter del perro, tantas
más garantías de éxito en la convivencia con los niños.
¿Vivirá con otros perros?
Si el perro que vamos a adquirir tiene que convivir con otros
perros, tendremos en cuenta tres normas básicas.
- Las razas que tienen un alto instinto gregario y jerárquico son las idóneas.
- Si es posible haremos convivir individuos de distinto sexo, pero en caso de tener establecido un grupo de elementos del mismo sexo, integraremos otro similar. Hacerlo con un elemento de distinto sexo significaría probables disputas.
- Las razas de lucha, de presa y molosoides suelen tener pocas inhibiciones instintivas cuando disputan con otros individuos del mismo sexo, por lo que es fácil que en caso de peleas estas sean dramáticas.
Las inhibiciones son los frenos que el instinto o el aprendizaje pone
a determinadas conductas. Las inhibiciones instintivas son un freno mucho más
fuerte que las aprendidas. Por ejemplo, el macho no muerde a la hembra por una
inhibición instintiva.
LA EDAD
¿Adquirir un cachorro o un adulto?
La opción mayoritaria de los que deciden adquirir un perro es
la de hacerse con un cachorro y suele estar motivada por la creencia que supone
al perro adulto como más difícil de entender y de adaptarse a su nuevo
entorno.
Adquirir un cachorrito tiene la ventaja de participar en el
desarrollo de nuestro amigo y disfrutar de periodos de su vida que realmente son
una delicia. Por el contrario, se corren riesgos en cuanto a desarrollo psíquico
y físico que habrá que esperar hasta saber en que termina.
Pero siendo más fácil la manipulación de un cachorro, elegir un
perro joven o adulto no tiene que representar ningún problema. Los resultados de
su evolución están a la vista.
El perro adulto necesita una semana aproximadamente para
adaptarse a su nuevo entorno. Su espíritu jerárquico y gregario le harán
encontrar rápidamente a su líder y al resto del grupo en su caso.
Es conveniente que no descartemos la opción del perro adulto.
Hay personas que no les quedan más remedio que deshacerse de su perro y este
puede ser el que necesitamos.corregida una redundancia.
¿UN MACHO?
Si ya tenemos claro la utilidad que le vamos a dar a nuestro
animal, veamos con carácter general lo que diferencia a los dos sexos de la
especie.
Los machos son más independientes, más tercos en la educación
y, debido a la función competitiva, mas agresivos que las hembras. Pensemos que
la hormona de la masculinidad es, a la vez, la de la agresividad. Este carácter
está plenamente justificado y cuando se trata de disminuir por medios clínicos,
los resultados obtenidos aparte de antinaturales, nunca han sido fiables.
Por otro lado, los machos son más aptos para la defensa por el
dimorfismo sexual de especie. Nos referimos que son, casi siempre, más grandes y
fuertes que la hembra y, debido a los caracteres sexuales secundarios,
superiores en el efecto disuasorio.
Desaconsejamos por tanto, la adquisición de un macho de Pastor
alemán a una mujer de poco carácter. El ser mujer implica un nivel menor de
testosterona en sangre (hormona masculina) y tener poco carácter presupone una
falta de liderazgo en las futuras relaciones con su machito dominante que admira
y teme la Testosterona a la vez que demanda un puño de acero en guante de
seda.
Nuestros perros no son machistas ni feministas y solo entienden
de este concepto humano, lo que su biología les indica que es lo adecuado.
¿MEJOR UNA HEMBRA?
Las hembras son más propensas a lo que se ha dado en llamar
embarazo sicológico que no son más que manías maternales en especímenes
solterones. También, al ser más dependientes, sufren más la ansiedad por
separación (que veremos en otro capítulo). Suelen ocasionar problemas de higiene
cuando les viene el ciclo estral o período y, por último, son más
destructivas.
Por el contrario, cuidan mejor que los machos de los cachorros
humanos, son menos independientes y más gregarias que aquellos, tienden a
escaparse menos y son aptas para jerarquizarse con casi todos los dueños.
La pregunta obligada es ¿Por qué todas estas
diferencias?.Realmente hay muchas más que iremos desgranando a lo largo del
libro y en los capítulos de conductas. Para ello debemos tener claros una serie
de conceptos que poco a poco veremos más adelante.
DONDE ADQUIRIRLO
¿En una tienda?
En una tienda de animales de compañía se pueden encontrar
perros disponibles in situ o pueden gestionar la localización del mismo.
En caso de elegir este camino, debemos exigir que el perro sea
revisado por un veterinario que certifique su estado sanitario.
También solicitaremos un contrato de compra con las garantías
anunciadas por el vendedor, que se acompañará de la correspondiente factura
legal.
Si se trata de un perro con derecho a pedigrí y si aún no está
disponible, debe constar en el contrato este derecho, ya que el coste del animal
será superior.
El pedigrí es la garantía de procedencia del perro. Documento
emitido por una asociación encargada por el ministerio de agricultura de la
llevanza de este registro. Constan los datos del criador, los del nacimiento de
la camada del individuo, los de sus antepasados y los del propietario.
El criador notifica el nacimiento de una camada y solicita a la asociación
canina el resguardo correspondiente por cada cachorro de la misma. Cuando vende
un cachorro se lo entrega al nuevo dueño, firmando la cesión en el reverso del
resguardo. El nuevo propietario puede solicitar entonces el pedigrí a la
mencionada asociación, previo pago de una nada despreciable cantidad económica.
Debemos saber que por lo general encontraremos cachorros
procedentes de camadas de particulares o de criadores que destinan a la tienda
los elementos menos atractivos de las camadas.
¿A un criador especializado?
Si hemos optado por una raza determinada, otro de los caminos a
seguir es la visita al criador especializado.
Exigiremos el contrato de adquisición y la factura de compra en
el caso de un profesional.
Es importante que tengamos referencias. Si no es posible
obtenerlas, debemos interesarnos por la salud y el carácter de los perros. En el
caso de razas de utilidad, sus líneas de cría deben estar orientadas a alguna
tarea práctica o deporte canino.
Desconfiemos de los criadores demasiado preocupados en la
estética del perro y en los competidores muy laureados en exposiciones de cría.
Estos solo tendrán prioridad por la belleza lo que facilita que tengan sus
perreras llenas de elementos con problemas físicos y sensiblemente disminuidos
psíquicamente.
Si buscamos un perro de pastoreo, comprémoslo a un pastor si es
posible. El mayor desecho de cualquiera de sus camadas es infinitamente de
mayor calidad que el de un criador comercial.
Del mismo modo, si elegimos un perro de caza, busquemos a un
cazador que críe con sus perros.
Tanto el vigilante de seguridad, el pastor o el cazador, si
crían perros para su trabajo, son los realmente más especializados.
¿En un albergue de perros abandonados?
Son numerosos los perros abandonados por sus dueños y unidos a
los que se extravían acaban recogidos en perreras municipales o albergues de
perros abandonados.
Adoptar uno de estos perros puede ser la solución a la
búsqueda, sobre todo si lo que pretendemos es encontrar un compañero y no
tenemos pretensiones de otra utilidad.
Habrá que observar detenidamente al perro elegido porque en
ocasiones los perros problemáticos son abandonados por sus dueños. Para
conocerlo mejor es conveniente preguntar al cuidador directo.