MASTIN ESPAÑOL Y PRUEBAS DE CARÁCTER


Alfonso Ignacio Picó Peris

AEPE


Hace ahora escasas tres semanas me surge la posibilidad de escribir un artículo sobre el carácter del Mastín Español y movido por la inocencia que acompaña al ignorante lo acepte sin duda alguna e incluso ilusionado, pensando que si bien el tema no era sencillo, al menos si gratificante.

Cuanto más me sumerjo en los libros, en artículos o en cualquier rescoldo escrito que pueda hablar del carácter de nuestro Mastín, me doy cuenta de que no encontramos absolutamente ninguno que supere el nivel de “opinión personal” y se adentre en el nivel de "científico".

¿Qué le pasa al Mastín Español? Parece no poder preservar con éxito sus cualidades y no supera satisfactoriamente la prueba del tiempo, sufriendo importantes taras psicológicas por no comentar las físicas (mejor la bicha ni mentarla).

A nada que el simple aficionado mira a sus vecinos perreros comprobará porque el grupo Mastín Español debe realizar un esfuerzo para preservar esas importantes cualidades temperamentales que han hecho leyenda a la raza.

A medida que he ido investigando y escribiendo me planteo dos preguntas:

¿Qué es un Mastín Español? Y sobretodo, ¿cómo actúa? Y es por estas dos cuestiones que pueden parecer simples pero me resultan de lo más trascendental (a las que no quiero responder basándome en mi prisma desde el adiestramiento y la etología, si no en la objetividad) borré mi artículo original de 3415 palabras repleto de apuntes sobre la Neuropsicología de la agresividad, resultados en estudios sobre perros de protección de ganado, conceptos sobre territorialidad y posesividad que si bien hubieran hecho las delicias de los lectores más cultos, no hubiera servido absolutamente para nada más que para limpiarle las babas a un Mastín. Por lo tanto y sin perder de vista el marco de lo científico, nos adentraremos en un terreno peliagudo como es el de la medición de las cualidades psicofísicas, y comenzaremos con esta frase: Tierra de lobos, tierra de mastines.

Nos encontramos ante un perro imponente y cuya antigüedad rebasa en mucho a la de otras razas autóctonas. Ya en una tablilla de terracota en Mesopotamia, encontramos una representación de un perro muy similar a un mastín (Zeuner, 1963; Epstein, 1971), en tiempos de los romanos se conoce el uso de “perros de ganado” pero la auténtica historia de la raza comienza en nuestra tierra con el “Honrado Concejo de la Mesta” en el año 1273, quedando reflejado en leyes que regulan la Mesta la importancia del uso del perro Mastín, encontrando ordenanzas que reflejaban desde la alimentación del perro hasta la pureza de la raza.

Si ya lo sé, he dicho que no sería este un escrito ni farragoso ni técnico (comprendan que la cabra tira al monte) pero este pequeño apunte viene a remarcar lo siguiente, lean, lean: En 1836 resulta abolida la Mesta y si a esto añadimos la tremenda reducción de lobos en la Península, hizo pie a que la raza recibiera un durísimo golpe. No hace falta que el autor de este trabajo les explique las “sutiles” diferencias que presenta un perro seleccionado para trabajar, de uno que es seleccionado para exhibirse en suelos enmoquetados de pabellones deportivos.

Es en el campo donde se forja el Mastín Español, donde desarrolla todo su potencial y sus funciones de protección que surgen mediante la selección de individuos más aptos para el trabajo y de esa selección ,derivan ese físico y carácter singulares.

Un perro, cualquier perro reúne unas condiciones temperamentales “de carácter” en mayor o menor grado. Con ello decimos que siempre podemos observar estas actitudes (salvo que se presenten en valor 0 en un determinado individuo) durante su trato rutinario. Cualidades como:

En el Mastín por ser un perro protector de ganado y terrenos ,debe presentar mayor intensidad en algunas de estas conductas aún incluso con detrimento de otras. Ejemplo:

El buen Mastín debe poseer un importante sentido de la territorialidad y de posesividad (¿cómo va a defender algo si no?) para con su rebaño y los sitios donde pace este. Esto podría parecer contrario al sentido de sociabilidad que debería presentar también, porque debe repeler e incluso agredir al extraño que se infiltra en sus dominios acercándose al objeto de su custodia.

Esto en realidad no es exactamente así, al igual que tampoco podemos extraer determinadas conductas sin arrastrar otras que tienen relación con la misma.

Es por eso que aunque se debe buscar ciertos niveles elevados de algunas de esas cualidades, un exceso de otras muchas nos impediría obtener el carácter apropiado para un Mastín Español.

También tenemos que tener en cuenta (y de ahí este trabajo) el fruto de la selección artificial es esencial en la obtención de ejemplares más apropiados para las labores de protección, asistencia, búsqueda o cualquier actividad que queramos potenciar.

En el caso del Mastín debe ser un perro con el suficiente valor como para presentar combate o lucha directa contra un intruso (bien sea este un lobo que trata de atacar el rebaño, bien sea un humano que ataca su familia, asaltando nuestra vivienda).

En este punto me gustaría introducir una cita de Gary Patterson en su artículo Comportamiento Social: “ El concepto de superalfa es el resultado de miles de generaciones de crías donde el perro ha aprendido que mientras puede ejercer completamente y sin reticencias una actitud hacía otros perros, nunca puede mostrar esas mismas actitudes para dirimir al hombre”, más bien no es aprendizaje social sino fruto de la selección artificial de individuos que no muestren esas actitudes hacía el hombre, una vez más la selección artificial modificando pautas conductuales originales.

Para alcanzar estos niveles tan elevados de aptitud en el trabajo se nos exige tener muy en cuenta el carácter de nuestro Mastín; no muy alejados del método tradicional el propio pastor al más puro estilo darwinista hace que “lo que no le resulta apto, no sobrevive” dando un empujón en la evolución de la raza al deshacerse de ejemplares que han demostrado ineptitud en su tarea.

En países como Turquía o en algunos de Asia se transciende de toda pseudo- ética y proporcionan situaciones donde la filogenia del perro se ve obligada a salir de una única acción mediante la lucha entre otros machos. Su método hace patente la combatividad y temple necesarios en perros como estos.

También en muchos de estos países se ponen a prueba a los perros mediante pruebas de agresión hombre-perro donde el animal bien movido por su instinto de supervivencia o por el dominio desata conductas confirmando su carácter y situación anímica mediante una sucesión de ataques. Siempre se busca en estos perros de montaña el correcto equilibrio que marca su raza, en ese caso responder a la calma con calma y a la agresión con agresión. Si bien por razones legales y éticas debemos descartar estos modos (que han demostrado su valía en la selección de ejemplares puramente funcionales y capaces de dar muerte a un predador por defender el rebaño o la familia) piense por un momento: ¿Qué más sencillo que poner a prueba nuestro Mastín con una prueba de asalto realista?...como el adiestramiento civil y sus vertientes defensivas no son legales fuera de ciertos marcos (trabajo policial, militar, etc.) descartamos pues esta forma al menos como método oficial reconociendo que si bien no es la forma más metódica si es la más práctica.

Pero no tenemos necesidad de irnos tan lejos para encontrar pruebas muy similares. En nuestra vecina Portugal hasta hace muy poco también encontrábamos este tipo de pruebas y enfrentamientos entre perros como el Serra da Estrela o la vertiente portuguesa de nuestra raza, el Rafeiro do Alentejo.

Mucho más avanzadas y metódicas son las pruebas expuestas en Alemania del Este, la Wertmessziffer. En este estudio se tiene en cuenta tanto características físicas (tamaño/estructura, apariencia, conformación) como psicológicas (temperamento, instinto de lucha y dureza) siendo los resultados expuestos como seis dígitos y expuestos en el pedigrí. Esto facilita mucho la labor del futuro propietario que busca cualidades en los antepasados del perro que quiere adquirir.

Sistemas como este o como el Z.T.P. (Duch-Tanglichkéits-Prüfung) obligatoria para poder obtener un apto de cría en Alemania, debiendo superar pruebas de carácter y morfología al igual que presentar un certificado oficial indicando el grado de displasia del perro; son sistemas francamente buenos, que teniendo sus puntos negros ya quisiéramos para nuestro Mastín Español.

El problema que encontramos en este tipo de sistemas de pruebas alemanas es principalmente:

Y es sobretodo por esta última razón por lo que llegamos al conocido Test de Aptitudes Naturales o TAN. Que se aplica con cierto éxito en razas tan dispares como: American Sttafordshire Terrier, Dogo Argentino, Terranova, todo el colectivo de razas Molosos de arena e incluso perros autóctonos como el Pachón Navarro o de Montaña como el Montaña de los Pirineos.

Por supuesto cada raza tiene un TAN. distinto y singular debido a que las aptitudes naturales no son las mismas en un cobrador, en un protector o en un luchador.

El único inconveniente que podemos observar de estas pruebas lo encontramos cuando se aplica en perros cuya función de origen es la protección (como el que nos ocupa) debido a que al aficionado serio a los perros de seguridad pueden parecerle pruebas muy suaves, quizás en exceso y tiene razón, en realidad son muy suaves pero, ¿no es mejor tener un TAN del Mastín Español que no tener absolutamente nada y seguir criando sin control alguno sobre el carácter de nuestros perro?.

La formulación o no de una prueba de estas características en el Mastín Español no depende de club alguno o de asociación alguna, sino de la voluntad real de los aficionados a recuperar y preservar las cualidades que deberían tener sus mastines; ¿qué significado tiene poseer un Mastín español que ha perdido por completo la funcionalidad por la que fue seleccionado?.

Me gustaría cerrar este artículo con el sentimiento de haber hecho pensar a alguno de ustedes. Pensar por qué colectivos como la Asociación Americana de Perros de protección de ganado y terrenos no contempla nuestra raza como funcional y si otras muchas. Que algunos de ustedes piensen por qué perros como el Fila Brasileiro son probados en test de temperamento y juzgados en pruebas completas como el CAFIB y nuestro Mastín Español pierde capacidad de trabajo generación a generación a pasos de gigante. ¿Por qué no cuidar el carácter cuando podemos hacerlo?.