ORÍGENES Y PRINCIPIOS DE LA RELACIÓN
Marce d´ Martvill
Actualmente existen varias teorías sobre el origen de nuestro perro domestico, por algunos sectores mal informados, unas sostienen que el perro se trata simplemente de un lobo con un proceso de selección diferente, otras en cambio nos dicen que no son lobos pero que comparten un origen común con estos.
Sin embargo investigadores pertenecientes a la Universidad de California en Los Ángeles, en estudios dirigidos por el Profesor Robert Wayner, comparando el ADN mitocondrial de 162 lobos de 77 familias caninas procedentes de todo el mundo, así como de 140 perros domésticos representantes de 27 razas distintas, han obtenido como resultados que sus secuencias de ADN son casi idénticas.
Casi paralelamente, científicos especialistas de China y Suecia, nos dicen que el origen del perro se remonta a 16.000 años atrás, para llegar a esta conclusión, el equipo de investigadores del Real Instituto de Tecnología de Suecia con ayuda de científicos de China, analizo el ADN mitocondrial de 1500 perros de todo el mundo.
Los resultados de estos estudios, fueron publicados en la revista científica... "Molecular Biology and Evolution", la cual nos dice que aunque el perro tiene un único origen geográfico, desciende de varios tipos de lobos domesticados, posiblemente sean más de 100 especies diferentes.
Estas investigaciones nos dejan ver con bastante claridad, las diferentes razas que hubieron en un principio, y nos demuestra que son los mismos ancestros para un Chihuahua que para un Pastor Alemán.
Conociendo estos datos llegamos a las siguientes conclusiones:
Lobos y perros, pertenecen al género Canis de la gran familia Canidae.
Siendo el Lobo de la especie Canis Lupus con sus derivaciones según área geográfica y nuestro perro Canis Familiaris.
Los primeros miembros de la familia Canidae, datan de hace unos 300 millones de años, y los perros surgieron de la evolución del lobo, lo cual se supone que comenzó hace 20.000 a 30.000 años. Se sabe que el perro fue ya compañero del hombre de Neanderthal y acabó siendo el más fiel compañero del mejor dotado hombre de Cromagnon.
Pero surge otra pregunta que a cualquier profesional nos pueden hacer, y creo que es nuestra obligación tener algo más de cultura canina que la mayoría de las personas que lleguen a contratar nuestros servicios, por lo tanto voy a remontarme algunos cientos de miles de años atrás para intentar conocer, cual es el origen del Lobo, ancestro de nuestro querido perro de compañía o de utilidad.
El Dr. Rodney Honeycutt experto en genética evolutiva nos afirma y demuestra mediante análisis de ADN, que Las raíces de nuestro perro actual, se remontan hace unos 35 millones de años, los fósiles encontrados dan una idea de cómo han ido evolucionado.
Su ancestro más antiguo conocido es un animal llamado Spration o perro primigenio, de aspecto que nos recordaría al ancestro de un felino con patas cortas y cuerpo largo, capaz de trepar y subir por los árboles. Los descendientes de estos animales gracias a la adaptación evolucionaron, dando lugar a dos especies diferentes, la Vulpina y los Cánidos, los Vulpinos aun conservan la habilidad de trepar a los árboles (Los Zorros), mientras los lobos posiblemente por su estructura más pesada la perdieron, lo que puede dar lugar a su formación de manadas para su propia defensa y colaboración en la caza.
Mientras la especie Vulpina son animales más independientes y solitarios incluso para la caza, al perro se le puede relacionar con unos 35 miembros de la misma familia de los cánidos que hoy en día aun sobreviven y son: Lobos, Coyotes, Chacales y sus derivaciones raciales y morfológicas.
Pero centrémonos en el Lobo que en este texto es lo que nos interesa. Debido posiblemente a una época de hambruna en el planeta, los ejemplares más sociables y menos desconfiados, fueron acercándose a los asentamientos humanos buscando los restos de comida que el hombre desechaba, empezando en este momento la domesticación.
¿Pero qué beneficios obtenía el hombre de esta relación? Una de las teorías es que este lobo primitivo iba eliminado las pequeñas alimañas que rodeaban estos asentamientos humanos más estables y a la vez protegían estas aldeas de otros animales salvajes, o bien dando caza o simplemente aullando para ahuyentarles, poniendo a la vez en alerta al hombre, lo que hacía que nuestros ancestros pudieran estar más relajados y tranquilos, no teniéndose que preocupar de la labor de la guarda, el hombre empezó a darse cuenta de la utilidad de estos lobos y fue permitiendo que se establecieran sus manadas cerca de sus asentamientos, en pocos años el lobo fue domesticado y se empezó a criar en cautividad seleccionando ciertas cualidades, aunque debemos considerar, que unos 14000 años de historia no significan apenas tiempo.
Hay evidencias y otra teoría probable, que estos lobos fueron criados por el hombre para consumir su carne, hoy en día en países asiáticos y africanos aun es costumbre, incluso para hacer rituales en los cuales terminan consumiendo la carne de perros que son expresamente criados para este fin.
Cualquiera que sea la realidad, la conclusión a la que podemos llegar, es que su comportamiento corresponde al de un cánido gregario, y en base a esto sabemos que su estructura de comportamiento social se basa, en el comportamiento de los cánidos dentro de su manada y jamás la podremos basar según patrones humanos.
Con esto pretendo dar a entender que desde el momento en que se toma contacto con un perro, se comienzan a sentar las bases para la estructura de jerarquías dentro de esa relación interespecifica, esto atañe a todos los miembros de esa familia (manada). El futuro de nuestra relación con dicho can, dependerá en gran medida de, en qué lugar de esa pirámide le dejemos acomodarse.