

Cuando el hombre encontró al perro, hace miles de
años, vivía en palafitos, en terrenos tuberosos y con abundante caza. Ambos se
asociaron por mutua conveniencia y hasta nuestros días esta relación de utilidad
se ha mantenido e incluso incrementado.
A finales de
este siglo XX la mayor parte de la población humana habita en pueblos, ciudades
o grandes urbes y como es lógico, su mejor amigo, el perro, haciendo un alarde
de adaptación al medio, continua a su lado porque el hombre así lo quiere: ¿por
cuestiones de moda?, ¿por necesidad?.
La
realidad es que según estadísticas se calcula una población de cánidos en España
cercana a los 4 millones, es decir, un can cada diez españoles. Y si la mayoría
de los españoles vivimos en zonas urbanas la mayoría de nuestros perros
comparten este entorno.
INTEGRACION DEL PERRO EN EL AMBITO
URBANO.
La relación de
convivencia hombre - perro, en este ámbito urbano, es compleja por diversos
motivos: por una parte los problemas comportamentales y educacionales del can en
nuestra propia casa y por otra los problemas con el medio urbano.
No obstante la
integración del perro en este ambiente es factible y a pesar de algunos
inconvenientes, exitosa para la mayoría de las personas, independientemente de
la raza de su can.
Por experiencia, en nuestro Centro de Enseñanza y
Comportamiento Canino, sabemos qué tipo de consultas son las más comunes y las
que más preocupan a los poseedores de perros:
- Problemas en casa: Necesidades fisiológicas, ladrar, romper, relaciones
con la familia y con el vecindario.
- Problemas en
la calle: Caminar con el perro atado, ensuciar las aceras y ciertas conductas
indeseables.
- Problemas en
los parques, con el perro libre de la correa: Acudir a la llamada del guía,
relaciones con sus congéneres etc.
- Ejercicios
para su correcto desarrollo físico.
-
Aprovechamiento de sus cualidades innatas.
- Prácticas
polivalentes para el perro urbano y el deportivo.
NUESTRA CAPACIDAD EDUCADORA.
La
solución a estas cuestiones depende de la conocimientos en psicología canina que
posea el propietario del perro y del adecuado diseño de parques y jardines de
nuestras ciudades.
Nuestro sentido común es insuficiente para comprender y
adaptar a nuestro amigo de cuatro patas al medio urbano, por su complejidad. Es
necesario aumentar nuestros conocimientos: ¿Cuál es su perfil canino? Es decir,
¿cuáles son las características esenciales que diferencia a tal o cual
raza?.
¿Cómo ayudar
al perro en su proceso educativo de adaptación?.
¿Qué tipo de
premios y castigos son los adecuados y éticos de acuerdo con nuestra forma de
querer al nuevo miembro de la familia?.
Nuestros
conocimientos y prácticas, en materia de capacidad educadora, son mínimos ya que
no sé por qué motivo se pretende que el ejemplo que nos dan nuestros padres sea
suficiente.
El proceso
educativo del hombre y las modificaciones de su conducta transcurre en diversos
estadios ya que es influido por el núcleo paterno-materno en su niñez, por la
escuela en su juventud, por su propia familia cuando se casa y por la sociedad
durante toda su vida. En el caso del perro la situación es muy distinta ya que
toda su vida, durante su etapa de cachorro, joven y adulta transcurre en el
mismo entorno familiar. Esto conlleva una problemática en lo referente a su
posición jerárquica dentro del núcleo familiar siendo de cachorro uno más de
nuestros hijos para convertirse después, en un par de años, un miembro adulto
más en nuestra casa.
El perro
urbano, es obvio que necesita una educación, pero ¿terminan aquí sus "estudios
escolares"?: No.
Al igual que
sucede con nuestros hijos es conveniente una formación:¿A qué nivel? Depende de
su raza, capacidades y nuestras ganas. Si queremos que nuestro perro sea DIESTRO
en alguna actividad ya sea deportiva (pruebas de trabajo, agilidad, caza...), de
utilidad (rescate, lazarillo, ayuda a discapacitados...), de selección canina
(exposiciones, test de carácter...) tendremos que adiestrarlo. Pero antes
tendremos que EDUCARLE.
LOS PARQUES Y
JARDINES DE LAS CIUDADES.
El perro
urbano también necesita en medio ambiente adecuado aunque con tener un techo,
nuestra casa, y una relación, nuestro afecto, su vida tiene calidez. Pero para
un correcto desarrollo físico y psíquico necesita salir al exterior, estirar las
piernas, tomar el sol y comunicarse con sus congéneres.
¿Dónde?
Personalmente cuando he ido a pasear al parque con mi perro he tropezado con la
policía municipal, cuando he ido al río con el guarda forestal (les avala la
legislación) y cuando he ido a preguntar me han enviado a la Luna o a
Marte.
¿Cómo es
posible que nuestros parques públicos adolezcan de unos servicios mínimos para
nuestros perros urbanos?.
¡Cómo es
posible que un parque consista en una serie de pasillos formados por grandes
áreas plantadas de árboles rodeados de seto y no se pueda soltar a nuestros
perros en algunos de estos recintos¡
Máxime, cuando
alguno de estos parques tienen una superficie mayor de 50.000 m2 como sucede en
la población de Alzira (Valencia) y se precie el ayuntamiento de tener un parque
con un diseño a nivel europeo. Otros parques como los de Guadasuar (Vcia) están
rodeados de placas señalizadoras prohibiendo la entrada de perros en dichas
zonas. Otros ayuntamientos. como el de Sueca (Vcia), han improvisado wateres
para perros en determinadas esquinas, sin criterio.
Como resumen podemos
concluir repitiendo que a los amigos perro urbano les falta formación y a
nuestros técnicos en urbanismo información.
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