ETOLOGÍA. LOS PERROS TAMBIÉN VAN AL PSIQUIATRA

Marcia Franque

Original publicado en http://www.mercuriovalpo.cl

AEPE

Aunque usted no lo crea, ellos pueden deprimirse, sufrir de ansiedad y presentar fobias. Aunque todos ladren, muevan la cola o simplemente reposen de costado, los perros tienen personalidades y temperamentos distintos, dependiendo de la raza y de los genes. También es cierto que se deprimen, se angustian, se alegran y sienten pena, de una forma muy similar a como la experimentan los seres humanos.

Por ello, si usted tiene un perro en su casa, ponga atención y abra los ojos, porque para mantener la salud de su mascota no basta que lo lleve al veterinario o le coloque periódicamente sus vacunas. Tendrá que estar atento al cambio de su comportamiento, pues a través de él usted podrá determinar si su regalón está traumado o angustiado. En otras palabras, en sus manos está la felicidad de su mascota. La ciencia que estudia el comportamiento de los animales es la etología clínica, la que tuvimos oportunidad de conocer gracias a la visita de María de la Paz Salinas, especialista en Etología Clínica, zoopsiquiatra, representante para Latinoamérica de Zoopsy (www.zoopsy.com) y secretaria de la Asociación Latinoamericana de Zoopsiquiatría, y ex docente de la Universidad de Buenos Aires. A pesar de todos estos cargos, María de la Paz muestra una sencillez propia de quienes manejan en profundidad un área del conocimiento, la que comparte sin egoísmos.

En su opinión, si bien es fundamental conocer el comportamiento animal, es más relevante desarrollar una comunicación exitosa con la mascota, ya que a través de ella se puede disminuir las conductas indeseables o poco adaptadas y, por otro lado, se pueden reforzar aquellas que son positivas. "Una buena comunicación con la mascota es la base en la prevención de accidentes con los animales domésticos, sobre todo por comportamientos de agresión. De esta manera, podemos manejarnos en un margen de seguridad mucho más amplio que el que habitualmente creemos", dice. La profesional hace hincapié, además, en la naturaleza social del perro, para el cual la pertenencia al grupo es fundamental.

"Si consideramos al gato, veremos que presenta un comportamiento absolutamente distinto, ya que nos encontramos ante una especie esencialmente territorial, que por naturaleza no necesita socializarse para sobrevivir. Su vínculo afectivo es con su territorio. Sin embargo, el gato doméstico crea un vínculo muy fuerte con la gente con la que convive y lo más maravilloso es que no es una necesidad básica para él. El error más frecuente se origina al realizar comparaciones entre el perro y el gato o peor aún, considerar al gato como un perro pequeño", comenta María de la Paz Salinas.

Ahora bien, el perro se incluye en la familia de la misma manera que lo haría en una jauría. Por eso en etología clínica se llama al grupo manada o familia. En este contexto, la organización social del perro se basa fundamentalmente en jerarquías y rituales de comunicación, por lo cual los comportamientos son dinámicos y tienden a la adaptación del individuo a su entorno.

¿Existen razas caninas peligrosas? La escuela latina de comportamiento -explica- considera que un 20% de las manifestaciones conductuales puede tener origen genético y el 80% restante depende del medio y los aprendizajes. Por lo tanto, el amo podría manejar el comportamiento peruno sin grandes problemas. La visita de esta profesional a Chile tuvo como objeto participar como expositora en las Jornadas de Etología Clínica de Mevepa V Región (Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeños Animales), que orgaizó el doctor Jonás Gómez Barrenechea, y que se realizó recientemente. Jerarquía y límites perrunos

Aunque parezca increíble, los animales y, particularmente los perros, sufren de fobias, ansiedad y depresión, razón por la cual la actitud que los amos tiene frente a estos comportamientos resulta fundamental. Otra cosa que es bueno tener en cuenta es que, dentro de ciertos márgenes, estas tres patologías son absolutamente tratables. Ello, porque los animales tienen una estructura psicológica similar a la de los seres humanos, lo que explica la presencia de las mismas alteraciones psiquiátricas. Otro dato para recordar es que el 80 por ciento de los trastornos de conductas se resuelven a través de cuatro terapias básicas. La primera corresponde la restauración de la jerarquía del perro, lo que significa darle el lugar que el corresponde dentro de la familia. Esto no quiere decir quitarle cariño. La segunda terapia es imponerle al animal una capacidad de autocontrol, la que se aplica con la presencia de un adulto regulador en la crianza del cachorro.

En otras palabras, es poner límites al animal. Por ejemplo, un perro a los tres meses de edad ya no tiene que morder, comportamiento que debe ser enseñado por el amo.

La tercera etapa consiste en que el perro debe apegarse a todo el grupo familiar y no sólo a una persona. Esto último ocurre cuando el animal recién llega a su hogar. Si no se aplica este nuevo aprendizaje, cada vez que el ser de apego (aquel integrante del grupo que el animal busca) se aleje, el animal presentará síntomas de ansiedad y angustia.

La última terapia tiende a reconstruir el comportamiento exploratorio del perro, lo que se aplica en aquellos animales que expresan ciertos rasgos de inhibición o depresión por algún hecho puntual. Finalmente, una recomendación básica para lograr un perro de comportamiento sano: el dueño jamás debe tolerar una agresión ni un gruñido de su mascota. Sin embargo, si ello se produce, es necesario analizar detenidamente cuál es el contexto de este comportamiento, en vez de responder con un castigo.

Patologías del comportamiento

Las fobias

Causas: se originan en todas aquellas situaciones que pueden llegar a provocar peligros al animal, tales como las detonaciones y explosiones. Síntoma: se escapan, se desesperan, se altera su respiración, no obedecen.

Ansiedad

Causa: una fobia no curada. También puede ser el efecto de un trastorno en la comunicación de parte del dueño hacia él o del abandono. La ansiedad también se produce por una incapacidad de adaptarse a situaciones nuevas. Síntoma: granuloma por lamidos en la piel, exceso de ingesta de comida y agua.

Depresión

Causa: muerte del dueño, o estrés fuerte a que se someta, extravío. También se produce cuando los cachorros cuando los aíslan de la mamá. Síntoma: no come, no se desplaza en forma activa, se muestra poco motivado para hacer ejercicio, no responde a los juegos y parece somnoliento.